Contacto

Para contactarte conmigo: guadadb@yahoo.com.ar

martes, 31 de enero de 2012

Lo que puedo ofrecerte...


Consulta y/o terapia individual
Con la intención de facilitar el proceso personal, que permita avanzar y sortear dificultades o conflictos que se manifiestan en relación con vos mismo y con el otro,
considero que la terapia individual es idónea cuando, por las razones que sean (acomodación de horarios, poca disposición al trabajo grupal…), quieras iniciar un proceso terapéutico con un terapeuta a solas, para así poder tratar tus asuntos de forma individual y exclusiva.
La terapia individual podés empezarla en cualquier momento del año.

Grupos "Sentir con otros"
Junto a otra terapeuta de mi confianza, Maite Robillard Lecea, estamos realizando entrevistas para los grupos que comienzan en marzo de 2012. La modalidad es vivencial y trabajamos desde el enfoque gestáltico a través de distintas herramientas: meditaciones, visualizaciones, trabajo corporal y diferentes tipos de ejercicios que permiten trabajar el contacto con uno mismo y con los demás, ayudando al "darse cuenta" y al "reconocer lo que es".

Si estás interesado/a podés ponerte en contacto conmigo vía e-mail: guadadb@yahoo.com.ar.
Un abrazo, hasta cuando sea posible encontrarnos...
Guadalupe

miércoles, 28 de diciembre de 2011

"Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar." Pedro Calderón de la Barca


Afortunado es también:
el que se da tiempo para amar...
el que se da tiempo para maravillarse,..
El que se da permiso para dar...
El que se sabe perdonar...
el que aprende a darse a sí mismo...
el que pierde el miedo a su vulnerabilidad.
El que se sabe digno...
El que sabe pedir y se deja ayudar.
El que no se siente con la obligación de ser el mejor.
El que no quiere ganar ni competir, sino colaborar.
El que no ha perdido el sentido del humor.
El que se ríe de su desgracia.
El que encuentra el sentido de lo que vive y de su existencia misma.
El que tiene una misión en la vida.
El que ha encontrado su lugar en la vida.
El que sabe moverse de lugar.
Afortunado es aquel que se sabe y se vive afortunado.
El que ha renunciado a ser víctima...
El que ha elegido madurar sin perder su inocencia de niño y su energía de adolescente.
Afortunado es el que no se siente solo y se siente parte de la humanidad.
Afortunado es el que reconoce que su existencia, depende de la mirada de otro.
Afortunado es el que se siente uno.con.el.mundo
Aquel que está conectado con la novedad, con el cambio, la transformación y se alimenta de la diferencia.
El que renuncia a la nostalgia y se ubica en el presente, sabiendo que NO todo tiempo pasado fue mejor.
Afortunado es aquel, que al final de su vida, mira hacia atrás y sabe que no cambiaría un solo acontecimiento de lo que vivió, pues gracias a eso, se siente afortunado de ser quien es.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

TALLER VIVENCIAL DE GESTALT


Sentir con Otros 
Jornada Abierta*
 
Sábado 17 de diciembre de 10 a 17:30 - Casa Biocéntrica del mar - Río Negro 4413 - MdP
 
Te invitamos a participar de este encuentro desde el enfoque gestáltico donde trabajaremos el contacto con uno mismo y con los demás, a través del movimiento, de ejercicios y expresiones artísticas que nos lleven a nuevos  "darnos cuenta" y permitiendo  "reconocer lo que es", ampliar nuestra mirada y desarrollo personal.
 
 
Facilitan
 
Guadalupe de Beláustegui
Lic. en Psicología
Terapeuta Gestalt de Adultos y Niños
 
Maite Robillard Lecea
Constelaciones Familiares - Terapeuta Gestalt
Facilitadora en Respiración Holotrópica y Psicología Transpersonal
 
Terapeuta Invitada
 
Sandra Iriarte
Terapeuta Gestalt y en Terapia Corporal con Xavi Muro. "Lo Corporal". Barcelona.
Formada en Constelaciones Familiares y Pedagogía Sistémica I y II Master.
 
Costo del taller: $100.- Estudiantes y Participantes de los grupos Sentir con Otros: $ 80.- 
 
Vianda opcional: $20.-
 
 
Inscripción: (0223) 479 6205 - (0223) 155 561299 - (0223) 156 838 830
                     maite@copetel.com.ar - guadadb@yahoo.com.ar
*Cupos limitados

viernes, 18 de noviembre de 2011

Constelaciones familiares y Rituales para Sanar


 
Contaremos con Sebastián participando a través de la música y el sonido
 
Sábado 26 - 15 a 19
Domingo 27 - 10 a 13
 
 CIM - Jujuy 2049 - 2º x esc.
Mar del Plata
 
 
"Tenemos que retirarnos  para darnos cuenta de una unión mas profunda. Si soltamos aquello que ya pasó se puede cerrar el circulo; puede surgir el espacio donde muere lo viejo y nace lo nuevo. "
                                                                                                                                                                                    Bert Hellinger
 
Los rituales entendidos como una práctica sanadora, comprensiva y respetuosa, ayudan a generar impresiones positivas en nuestras almas y en nuestra vida para rendirnos ante su misterio.

MAITE ROBILLARD LECEA
 
Te agradecería anticiparas tu participación al (0223) 479 6205
 
 
 

martes, 8 de noviembre de 2011

SENTIR CON OTROS-Jornada abierta de fin de año

A través del enfoque gestáltico y con distintas herramientas que permiten trabajar el contacto con uno mismo y con los demás  te proponemos junto a Maite Robillard Lecea y terapeutas invitados participar del último encuentro del año que facilitará el "darte cuenta" y "reconocer lo que es". 
Fecha :17 de diciembre
Horario: 10 a 17,30 hs.
Lugar: Casa Biocéntrica del Mar, Rio Negro 4413, Mar del Plata.
La participación es abierta y solicitamos inscripción previa a:
guadadb@yahoo.com.ar
maite@copetel.com.ar
0223-4796205
0223-156838830

Padres que quieren a sus hijos



Autor: JOAN GARRIGA 8 noviembre 2011
“Hijo, tú eres mucho más importante para mí que tu papá”. “Hija, tú eres mucho más valiosa en mi corazón que tu mamá”. “Hijo/a no quieras a tu padre, desprécialo como yo y sobre todo no seas como él”. “Hijo/a, no logro entender cómo pude querer a tu madre, pero sin duda tú me importas mucho, tú eres mejor que ella”.
Aunque no se digan abiertamente en las familias, estas y otras frases parecidas a veces son verdades interiores para los padres y nutren la atmósfera familiar de dinámicas fatales en la tríada relacional más importante que vivimos a lo largo de la vida: la tríada padre, madre e hijo.
Conviene tener presente, en primer lugar, que los hijos no atienden tanto a lo que los padres dicen sino a lo que los padres sienten y hacen: los hijos se hacen sensibles a su verdad. Entre otras cosas, porque la verdad de nuestros sentimientos puede ser negada o camuflada pero no puede ser eliminada, y por tanto actúa y se manifiesta en nuestro cuerpo. Nos constituye.
Importa, por tanto, que trabajemos con nuestra verdad y la transformemos si es menester y genera sufrimiento en nosotros o en nuestros hijos. Es obvio que ayuda el abstenerse de expresiones hirientes para con el otro progenitor delante de nuestros hijos, por muy enojados o cargados de razones que estemos. No obstante es un logro todavía mayor el trabajar en uno mismo para restaurar el amor y el respeto, y darle el mejor lugar al otro progenitor frente a nuestros hijos, incluso cuando se trata de una pareja infeliz o de una separación dolorosa y turbulenta. Recordemos que los hijos no se separan de los padres. Para ellos, los padres siguen juntos como padres. Los padres se separan como pareja (vivan juntos o no), pero no es posible separarse como padres.
En segundo lugar, conviene tener conciencia de que las vivencias y posiciones que tomamos en esta tríada fundacional con nuestros padres determinarán grandes consecuencias, favorables o desfavorables, en nuestra vida y en que vislumbremos unos horizontes afectivos felices o desdichados. Es clave para el futuro de los hijos que estén bien insertados en el amor de sus padres y que éstos logren amarse, al menos como padres de sus hijos, ya que en la mayoría de casos algún día del pasado se eligieron y se quisieron como pareja. Y los hijos llegaron después como fruto y consecuencia de esa elección.
Una joven pareja con su bebé recién nacido (imagen: Grupo Punset Producciones).
Quizás no esté diciendo nada que no se sepa y, sin embargo, estas ideas que son de sentido común sorprenden por lo poco comunes que resultan en la realidad. De hecho, escribo sobre el amor entre padres e hijos después de regresar muy conmovido de mi último taller de constelaciones familiares. Siempre es impactante para mí observar los devastadores efectos emocionales que causa la inobservancia de una regla fundamental: los padres están primero frente a los hijos, y son más importantes que ellos. Además, tiene una gran importancia amar en el hijo al otro progenitor.
Me sorprendo una y otra vez al ver como los padres se dirigen y se orientan a los hijos por encima del otro padre. Y esta actitud, que puede parecer razonable en ocasiones –la desdicha suele llegar vestida con ropajes argumentales impecables pero exentos de amor-, no ayuda al hijo. Ellos no necesitan ser los más importantes; al contrario, necesitan sentir que la pareja del padre o la madre es más importante, y que los padres están juntos como pareja dándose una recíproca primacía frente a los hijos. Cuando un hijo es más importante que nadie para uno de los padres, no se le hace un regalo, sino que se le da una carga y sacrificio; no es abono, sino sequedad disfrazada de encantamiento. Los hijos no necesitan sentirse especiales ni tienen que ser el todo para los padres. Eso es demasiado.
Es frecuente que aquello que a un padre le falta de su pareja, o de sus propios padres, o aquello que le faltó en su familia de origen, o aquel sueño que no pudo cumplir, lo lleve a su hijo. Y que éste, por amor, acepte el reto. Al precio, claro está, de su libertad y de la plena fuerza para seguir su propio camino a su propia manera. Los hijos necesitan sentirse libres para cumplir su cometido en la vida. Y les va mejor cuando tienen el apoyo de sus padres y sus anteriores, y cuando se encuentran en orden con ellos. En cambio, sufren cuando uno de los padres desprecia al otro o ambos se desprecian mutuamente. Si los padres se desprecian, el hijo encuentra dificultades para no despreciarse a sí mismo y no parecerse a la peor versión diseñada por el padre o la madre sobre el otro progenitor.
Pensemos en hijos que casi tuvieron la función de pareja invisible de uno de los padres, o que significaron el todo para la madre o el padre, o que sintieron la prohibición de amar a un padre que cometió algún tipo de violencia o traición con la madre o viceversa… Tristemente, en constelaciones familiares es habitual identificar dinámicas y resultados fatales como enfermedades, delincuencia, violencia, pasotismo, dificultades en la pareja y mucho sufrimiento emocional. Pues, en lo profundo, un hijo no puede prescindir de amar a ambos padres y no deja de hacer acrobacias emocionales para ser leal a ambos, incluso imitando su mal comportamiento, o su alcoholismo, o sus fracasos y desatinos, etc.
“Hijo, en ti sigo queriendo a tu padre/madre, en ti sigo viéndolo y respetándolo a él”. “Hija tú eres el fruto de mi amor y mi historia con tu padre/madre y lo vivo como regalo y bendición”. “Hijo, respeto lo que vives y como es con tu otro padre/madre”. “Hija, yo solo soy el padre/madre, más es demasiado”. Estas son frases que apuntan al bienestar y el regocijo en los hijos. ¿Qué ayuda, pues? Que los hijos reciban uno de los mayores regalos posibles en su corazón: ser queridos tal como son y muy especialmente que en ellos se quiera a su otro progenitor, porque así se sienten completamente amados, ya que en fondo el hijo no deja de sentir que de alguna forma también es sus padres. Ambos.
Joan Garriga

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